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Los pilares de una empresa educativa

¿Sobre qué bases desarrollamos una empresa educativa? La educación es una de las actividades de miras más elevadas de la humanidad. Forja el destino de jóvenes (y no tan jóvenes) que a su vez van a forjar el destino de la sociedad.

La función de cualquier organización consiste en el desarrollo humano de los que forman parte de ella y el servicio que prestan a la sociedad. Este principio es mucho más relevante aún cuando hablamos de una empresa educativa.

Nuestro propósito debe ser la búsqueda de una sociedad más humana, más abierta a la verdad y más libre. Y todo ello, con unos principios de actuación claros y firmes que no se dejen llevar ni por lo políticamente correcto ni por las modas pasajeras.

El propósito de una empresa educativa debe ser muy concreto: educar a personas que lideren y sean capaces de transformar nuestra sociedad con una visión ética.

Sin todos y cada uno de los actores implicados es imposible avanzar para cumplir el  propósito educativo.

Para la mejora y el desarrollo de una institución educativa, identifico cuatro pilares.

Los educadores

Su papel es clave. Es cierto que todos los colectivos son fundamentales. Pero, como a mí me gusta decir, la magia se produce en las aulas y laboratorios; por ello, los profesores son primordiales.

Para los profesores, la empresa debe tener un plan que parta de ideas básicas como la reciprocidad y la visión de futuro.

Primero, dar para recibir: dotar a los profesionales de la institución de las herramientas y recursos necesarios para desempeñar eficientemente su labor, lo que puede incluir mejoras salariales, planes de compensación, formación continua, etc.

Un sistema eficaz de potenciación y perfeccionamiento de los docentes favorecerá que se involucren más en el proyecto.

Se debe:

  • Reconocer la excelencia, tanto académica como investigadora, considerando además las aportaciones a las tareas de gestión y compromiso académico.
  • Incentivar la investigación, la colaboración y el trabajo en equipo.
  • Favorecer la maternidad y la conciliación laboral y familiar, base para una sociedad más justa.
  • Permitir un desarrollo personalizado mediante la identificación de áreas de mejora y el establecimiento de planes de acción.

Estudiantes

Hay que pensar en ellos en términos de calidad. Tenemos que saber transmitir a los estudiantes la importancia de la responsabilidad, de tener un juicio ético. Lo adquirirán a través del conocimiento, la experiencia y los valores que deben ser la seña de identidad de la empresa.

Hoy, la educación no se entiende sin idiomas, sin tecnología y sin nuevas competencias. Es necesario que cada empresa educativa incorpore estas nuevas demandas a la realidad académica y a los requerimientos del mundo empresarial, teniendo en cuenta que el alumno, cada vez más, quiere garantizar la consecución de sus aspiraciones profesionales, y que la empresa busca nuevos talentos que atiendan las necesidades más innovadoras del entorno actual.

La sociedad

Como empresa que forma parte de una sociedad debemos aspirar a dar lo mejor de nosotros para mejorar la sociedad. Por eso es importante:

  • Invertir en el desarrollo profesional de las personas
  • Tener planes de promoción de la salud y bienestar en el trabajo
  • Llevar a cabo actuaciones en Responsabilidad Social Corporativa
  • Mejorar la eficiencia energética
  • Hacer un uso responsable de suministros
  • Desarrollar programas de inclusión social y voluntariado

Los medios

Tenemos que tener claro que para poder formar los líderes del mañana debemos dotarlos de los medios necesarios para que su educación sea puntera. Es imprescindible que nuestros medios sean modernos y estén permanentemente actualizados.

Solo con una tecnología y unos recursos adecuados podremos atender bien las necesidades de los alumnos para que el día de mañana puedan insertarse de la mejor manera en el mercado laboral

Por último, pero no menos importante… Un clima positivo

Más allá de estos cuatro pilares, no debemos olvidar que, para posibilitar el éxito de nuestra empresa educativa hemos de generar un clima de apoyo positivo, donde la crítica constructiva sea siempre bien recibida y donde seamos capaces, con humildad, de “aprender a aprender”.

Porque nada es posible sin el compromiso y la dedicación de todos los que integran la empresa educativa.

Es necesario un excelente equipo humano y profesional que trabaje cotidianamente para que la empresa sea mejor cada día. Es necesario que cada trabajador, individualmente, sea bueno, para que todos juntos sean todavía mejores y se consigan grandes cosas.

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Publicado elEstrategiaÉtica y EmpresaLiderazgo PositivoPersonasSociedadUncategorized

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