EMOCIONES, CLIMA LABORAL Y FELICIDAD

Resultados por encima de todo¡¡¡ Este parece ser el mantra más común hoy en día en nuestro mundo empresarial. Y esa forma de pensar, acaba convirtiendo a la persona en un instrumento. Ahora bien, existe otro modelo que se basa en el desarrollo de la persona, y que a partir de ahí consigue resultados. Un clima positivo propicia la creatividad y productividad de los individuos, la colaboración a nivel de equipo. Esto, a nivel de organización se traduce en mejor atención al cliente y por supuesto en unos mejores resultados.

Orientación a resultados, SÍ. Sin resultados las empresas no funcionan. Pero en una economía donde la diferenciación y la innovación son cada vez más importantes, el lograr que las personas alcancen su máximo potencial sólo se puede conseguir en entornos donde se fomenta su desarrollo y bienestar, donde se da la búsqueda de la excelencia y al mismo tiempo se busca la felicidad¡¡¡  La mayor ventaja competitiva es la gente¡¡

Gestión emocional en la empresa

El pasado 9 de Mayo tuve la oportunidad de participar en la jornada llamada “Construyendo Contextos Emocionales Saludables: Gestión Emocional y Entorno laboral en la empresa”, que se ha celebrado dentro del I Encuentro “Academia y Sociedad” promovido por el Instituto Cultura y Sociedad de la Universidad de Navarra. Tuve la suerte de participar junto a tres ponentes estupendos: Alejandro N. García – de la Universidad de Navarra – ,  Adrián Cano – del Departamento de Psiquiatría y Psicología Médica de la Clínica Universidad de Navarra y José Luis Zunni – Director de Ecofin- .

De la sesión hay varios temas que mis compañeros ponentes pusieron de manifiesto y que me parecieron importantes:

  • La felicidad no puede sólo deberse a temas emocionales aunque sean importantes.
  • Las empresas no deben de olvidar la importancia del desarrollo de la persona, y por tanto no deben sólo pretender el bienestar con un objetivo puramente económico.
  • Uno ha de ser igual en todos lados. Si en la empresa le piden a uno que renuncie a sus valores, es mejor buscar otro sitio. No se pueden tener varias personalidades o valores diferentes en diferentes sitios.
  • La gestión emocional propia y de los demás es crítica en el ambiente laboral, puesto que las emociones se contagian.

Las emociones positivas tienen un impacto

Las emociones se contagian en todas direcciones. Si miramos la empresa desde un punto de vista tradicional, podemos ver que las emociones se contagian de arriba hacia abajo – del líder hacia el equipo, a todos los niveles – , de abajo hacia arriba – del equipo al líder, que ha de entender las emociones de la gente que trabaja con él – y de lado a lado – todos podemos contagiar a la gente que trabaja a nuestro alrededor – . Además este contagio puede ser positivo o negativo.

A nivel individual, podemos ver como cualquier evento momentáneo puede generar una percepción – sobre uno mismo, sobre la empresa, sobre la importancia de nuestro trabajo – y cómo esta percepción puede generar distintas emociones. También cómo cualquier emoción positiva o negativa puede generar a su vez percepciones. El efecto de estas emociones y percepciones sobre la motivación  y de ésta sobre nuestra productividad es muy importante. Además, tal y como señala Barbara Fredrickson, las emociones positivas nos pueden ayudar a ampliar nuestro repertorio de capacidades y nos dan alas para poder enfrentarnos a nuevos retos, desarrollándonos y creciendo así como personas. Es decir, las emociones positivas pueden generar mayor productividad, pero también nos pueden ayudar a desarrollarnos y crecer.

A nivel organizativo, podemos ver la empresa como una gran red eléctrica por la que las emociones se transmiten, y complementar así la visión tradicional en modo organigrama. De esta manera, podemos entender mucho mejor cómo gestionar el clima emocional de la empresa, ver quiénes tienen influencia positiva o negativa, y promover cambios de una forma más inteligente: apoyándonos en la gente que es respetada y crea buenos entornos, que además suelen ser los mejores a nivel de rendimiento.

Las emociones positivas tienen un impacto enorme

A nivel individual, las emociones positivas nos pueden ayudar a ser más productivos, creativos, a quemarnos menos en el trabajo.

A nivel de equipo, pueden generar mejor clima laboral, una menor conflictividad y más ganas de apoyar a otros en el trabajo.

Y por último, a nivel organizativo, pueden generar mejores resultados, a través de la productividad y por ejemplo, de tratar de manera mejor a los clientes y lograr una mayor fidelización de los mismos.

Es necesario no sólo buscar los resultados sino el desarrollo de la persona…..pero sin olvidar que la empresa quiere SÍ o SÍ resultados.

No sólo debemos buscar resultados, porque con esa visión, la persona y su mejora se convierten en un instrumento, en un medio.

Pero tampoco podemos olvidar que las empresas, sin resultados económicos no pueden – o les cuesta mucho –  cambiar.

Además las emociones positivas están bien y pueden generar impacto positivo pero hemos de intentar generar comportamientos virtuosos, buscando hacer aquello que está bien por el hecho de estar bien, porque se justifica en sí mismo.

Se puede aunar lo bueno y los resultados …… con tiempo y paciencia

En las empresas podemos aunar el comportamiento virtuoso y los resultados, y en buena medida apoyándonos en herramientas que además generan en muchos casos emociones positivas….. aunque la búsqueda de la virtud no tiene ese objetivo. Podemos ayudar a que la gente sea más feliz y crezca, y al mismo tiempo generar beneficios.

Estos objetivos, que a mucha gente le pueden parecer dispares, no lo son tanto si se tiene sentido común y no se busca la maximización del beneficio a cualquier precio.

¿Qué podemos hacer? Varias pistas:

  1. Crear entornos laborales sanos: Donde la compasión, la gratitud, la ausencia de miedo y el perdón puedan existir.
  2. Construir relaciones positivas y centrarnos en las fortalezas, en lo bueno, y sobre ello construir
  3. Actuar teniendo un propósito en mente, un porqué, con una visión trascendente, y siguiendo unos valores. Y persiguiendo la coherencia como forma de vida y de actuación en la empresa¡¡
  4. Comunicar de manera constructiva, no frontal, y acompañar a la gente en su desarrollo.

Todo esto ha de estar acompañado de unos medios suficientes para poder desempeñar nuestra tarea de manera digna y equilibrada- evitando que la gente haga esfuerzos que impidan llevar una vida sana en todos los aspectos – y sobre todo de una visión de largo plazo, tanto en los directivos como en los accionistas.

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