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EL MAYOR ÉXITO PROFESIONAL ES VIVIR UNA VIDA PLENA E INTEGRADA

¿Cuál es el mayor éxito profesional? La respuesta de muchos directivos y ejecutivos, tiene que ver con lograr un puesto determinado, ganar mucho dinero, tener reconocimiento…..Y en ello se  vuelcan durante años y años de su carrera. Y cuando lo han conseguido todo, muchos pueden exclamar ¡¡¡He triunfado¡¡¡…… Y a primera vista pudiera parecer que sí . ¿O no?

“The rat race”

La carrera hacia esos objetivos es la de un atleta: intensidad al límite¡¡¡ adrenalina¡¡¡ El foco único es la meta y la motivación llegar el primero. No hay tiempo para plantearse el porqué de la carrera o su fundamento: ¿¿¿Tengo más libertad???

Falta de base y criterios de decisión, la carrera acaba pareciendo la de las ratas de laboratorio en una jaula circular que da vueltas…….y de la que no pueden escapar¡¡¡ Cuando su vida no se ha guiado por principios más elevados, el directivo está atrapado: su imagen, su autoestima y su valor se han configurado en base a esos elementos externos generados gracias  a correr y correr… Además, frecuentemente, las obligaciones financieras que se ha auto-impuesto, dificultan la posibilidad de plantearse otra vida diferente.

Cada paso le resta libertad. Y esa carrera frenética termina generando muchas de las cosas que vemos pasar en nuestra sociedad hoy: Agotamiento, ansiedad, desconexión de nuestro yo interior, falta de tiempo –y, como consecuencia, familias rotas-, vidas desequilibradas, etc.

El efecto péndulo

En muchos casos, la forma de compensar los efectos de lo anterior, pasa por buscar una vida pendular: Irse de un extremo a otro, llenar la agenda o la vida de actividades para satisfacer nuestro ego, buscando experiencias extremas o  “consumiendo” falsa espiritualidad.

¿Equilibrio o integración?

Para muchos comienza entonces una búsqueda desesperada de equilibrio. Como un funambulista por la cuerda floja, en busca de algo, sin saber muy bien qué.

Cada vez más gente y los medios de comunicación hablan de la búsqueda del equilibrio entre la vida laboral y personal. ¿Es ese el cartel de “SALIDA” que tenemos que buscar? Lamentablemente nos encontramos ante un intento frustrado desde el inicio. El funambulista apenas se mantiene en un equilibrio inestable y permanente al borde del abismo. ¿Realmente creemos que eso nos traerá la paz interior?

Vuelven a faltar el criterio y la base sólida. Ésta se construye al integrar todos los aspectos de nuestra vida: el laboral con el mental, el espiritual, el físico,  el familiar y el comunitario o social. Valiéndonos de las capacidades de liderazgo podemos conseguir integrar los diferentes ámbitos de la vida. Generar el apoyo a nuestro alrededor para conseguir el cambio sostenible sobre cómo, cuándo y dónde hacer las cosas, de forma que sea beneficioso para todas las personas implicadas. Es una cuestión de integrar, más que de equilibrar.

Hágase las preguntas importantes y replantee su vida sobre bases sólidas

Para lograr integrar esas facetas de nuestra vida, hay varias preguntas que es necesario hacerse, y a las que hemos de recurrir ante decisiones importantes.

1ª.   La primera de estas cuestiones tiene que ver con nuestros pilares vitales, aquello sobre lo que queremos edificar toda nuestra vida, como puede ser la familia o Dios.  A partir de entender cuáles son nuestros pilares, veamos que otras cosas son aquellas que nos importan de verdad, la forma en la que queremos actuar – nuestros valores -, nuestra intención verdadera en el ámbito laboral, el legado que queremos dejar en cada ámbito de nuestra vida.

2ª.   La segunda tiene que ver con mi situación a día de hoy. A qué le dedico tiempo, esfuerzo e ilusiones. Y aquí creo que es necesario no echar mano de tópicos como que a uno le importa mucho la familia pero que como no tiene tiempo – en muchas ocasiones porque nos llevan otros deseos interiores – lo que hace es dedicarle el tan manido “tiempo de calidad”.  Las cosas importantes exigen tiempo y cariño. Mire de manera fría cómo está en cada uno de los ámbitos de su vida.

3ª.   La tercera tiene que ver con qué objetivos y planes de acción concretos tiene que llevar a cabo en  cada uno de esos ámbitos para lograr la integración de todos de una forma armoniosa. Para responder a esta pregunta entienda las necesidades y expectativas de los stakeholders en nuestra vida, en cada uno de los ámbitos. Conviene ponerlas por escrito. Así se tiene una nueva perspectiva de dónde se pueden crear cambios sostenibles, cómo puedo experimentar la forma de integrar los grupos para que la ganancia total sea mayor.

Atrévase a cuestionar cómo hace las cosas,  sea innovador y no se auto-engañe

Muchos de nosotros nos dejamos llevar por la inercia de los acontecimientos de muchas maneras: no sabemos decir que no en el trabajo, no ponemos límites a algunas parcelas – ie: no desconectamos de la tecnología – , nos dejamos llevar por nuestras ambiciones laborales, buscamos el reconocimiento externo en lugar de nuestro bienestar interior etc… Y así, sin darnos cuenta, o contándonos pequeñas mentiras – tiempo de calidad – nos vamos olvidando de la importancia de integrar nuestras diferentes facetas.

Seamos innovadores y osados¡¡¡ Podemos reducir los tiempos en el trabajo pero estar más concentrados, podemos apagar el móvil, podemos de manera asertiva obligar a nuestros superiores a marcar prioridades, establecer espacios de tiempo para nuestras necesidades espirituales, mentales y físicas.

Centrarse en cuerpo y alma en el trabajo es un error, puesto que nos hace crecer de manera incompleta. La templanza, la moderación en el trabajo es una virtud también. Las personas tenemos otras necesidades que hemos de atender e integrar para lograr la plenitud. Todo esto no impide trabajar y hacerlo de manera seria y recta. Pero no hasta el punto en que nuestra vida se reduzca a eso.

Y no se cuente mentiras¡¡¡ Por supuesto, que en algunas etapas de la vida uno puede dedicar más tiempo a unas cosas que a otras, pero la experiencia dice que, o uno intenta mantener cierta armonía y se marca unos objetivos concretos en las parcelas en las que más invierte, o esos objetivos se van ampliando y retrasando en el tiempo. Un buen amigo mío se tiró más de 20 años diciendo que sólo le restaban dos para cambiar de vida¡¡¡

Una vida armoniosa e integrada es la base del éxito de verdad

Lo importante es liderar su vida. Y para que esta sea plena, debe ser gestionada de manera responsable y buscando la armonía.  Una persona a la que aprecio de verdad me dijo que cuando en nuestra vida no hay paz, hemos de reconsiderar lo que estamos haciendo. Este es un buen indicador de la armonía vital: la sensación de paz interior.

Para lograrla es necesario trabajar día a día: es necesario ser conscientes, empáticos con nosotros mismos y con los demás y ser proactivos y exigentes para salvar el gap entre nuestra situación hoy y a futuro. De nuevo, consciencia, amor y excelencia.

Y lo mejor de todo, con armonía, conseguirá ser un líder mejor en el trabajo…..y en la vida¡¡¡

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Publicado elÉtica y EmpresaLiderazgo PositivoPersonasUncategorized

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