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4 RAZONES POR LAS QUE LA GENTE BUENA HACE COSAS MALAS

Artículo publicado en el Blog del IESE por José Luis Guillén (Why Good People Do Bad Things and What We Can Do About It)

Podemos estar de acuerdo en que la gente, en general, quiere actuar de forma ética y verse como personas éticas. También hay valores aceptados universalmente en las distintas culturas: coraje, justicia, humanidad, templanza, sabiduría y trascendencia.

Dicho esto, hay muchas situaciones en las cuales la buena gente actúa en contra de sus valores.

Un buen ejemplo de esto es un experimento inspirado en la historia bíblica del Buen Samaritano y llevada a cabo con estudiantes del seminario como sujetos del estudio. Los estudiantes iban de camino a dar una ponencia sobre el Buen Samaritano y se cruzaban con alguien que había sido atracado. El nivel de “prisa” inducido en los sujetos tenía un grave impacto en su conducta de ayuda.
De esta forma, en general, el 40% de los seminaristas ayudaban de algún modo a la víctima. El porcentaje se elevaba al 63% para aquéllos con poca prisa y a un 45% para los que llevaban un nivel medio de prisa. Sin embargo, sólo un 10% de aquéllos que llevaban mucha prisa se detenía a ayudar.

¿Qué nos dice este estudio sobre el comportamiento ético en relación con el mundo empresarial de hoy?

Como individuos, pensamos que siempre actuamos de forma racional. Pero los estudios demuestran que no siempre es así

Una visión tradicional diría que cuando nos enfrentamos a una situación de índole ético, revisamos nuestros valores, juzgamos la situación de una forma racional y, siguiendo nuestros valores, actuamos. Pero el experimento del Buen Samaritano demuestra que en muchas ocasiones, incluso gente con los mejores valores morales, pueden actuar de forma distinta a la esperada. Así que en muchas ocasiones puede que actuemos contra nuestros valores.

¿Por qué ocurre esto? Durante los últimos años hemos sido testigos de cómo la ética ha empezado a influir en otras disciplinas como la psicología. En el libro Puntos Ciegos (Blind Spots es su título original), expertos como Bazerman y Tenbrunsel han empezado a hablar sobre lo que se llama Ética del Comportamiento, un acercamiento que incluye conceptos como “debilitamiento ético” –pérdida de la perspectiva ética para un problema dado o estar “éticamente limitado”, es decir, tener una percepción ética limitada.

Con la ayuda de la psicología y acercamientos como los esbozados en Puntos Ciegos, ¿en qué casos puede encontrarse la buena gente actuando de forma contraria a la ética?

1. En algunas situaciones puede que no percibamos la dimensión ética de una situación o problema. En nuestra historia reciente hemos visto como muchos empleados de banca han vendido activos –las acciones preferentes-. ¿Conocían los riesgos inherentes de esos activos? ¿Asumieron que, al haber aprobado la venta sus superiores, todo era correcto? ¿O quizá estaban algunos de ellos, que las vendieron incluso a sus familiares, tan enfocados en alcanzar sus objetivos que descuidaron considerar algo más? Puede que haya aún otras razones de estos puntos muertos.

Este caso es muy controvertido y doloroso para muchas familias, pero la cuestión es que probablemente algunas personas actuaron de forma equivocada sin realmente darse cuenta.

2. Puede que actuemos inconscientemente, de forma automática y en base a ideas preconcebidas o prejuicios en otras situaciones. Algunos experimentos han demostrado que podemos actuar contra nuestras creencias más profundas. Mahzarin Banaji, de la Universidad de Harvard, dirigió un estudio en el cual las personas de raza negra demostraron prejuicios inconscientes en contra de personas de su propia raza. En este experimento, tanto las personas de raza negra como las de raza blanca relacionaron de forma inconsciente la raza negra a lo malo y la raza blanca a lo bueno.

3. Las emociones pueden “secuestrar” nuestro cerebro. En situaciones de estrés podemos sobrecargar nuestro cerebro y no prestar atención a las cosas relevantes, enfocándonos en objetivos estrechos, pero olvidando el cómo. En el caso del Buen Samaritano, probablemente muchos de los estudiantes estaban tan estresados que su atención se redujo al objetivo inmediato: dar la conferencia. Al tiempo que les hizo desatender cosas que ocurrían a su alrededor que eran verdaderamente relevantes atendiendo a sus auténticos valores.

4. Tendemos a sobrevalorar el corto frente al largo plazo. Cuando nos enfrentamos a dilemas donde el impacto del corto plazo parece más atractivo que el largo plazo, corremos el riesgo de “olvidar” o dejar que se “difuminen” o desvanezcan algunas consideraciones éticas. Antes de que ocurra una situación, si tenemos la oportunidad de predecir nuestro comportamiento, la mayoría de la gente predice que se comportará correctamente. Y después de haber tomado la decisión, pensaremos que hemos actuado de forma ética. Pero cuando llega el momento de decidir, podemos estar afectados por cuestiones del corto plazo –el bonus anual- y por otros factores: presiones, falta de tiempo, etc.

De esta forma, podemos actuar contra nuestros valores y aún así pensar que nos hemos comportado correctamente.

 

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Publicado elÉtica y Empresa