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2 HÁBITOS PARA EMPEZAR A BENEFICIARSE DE LA GRATITUD EN LA EMPRESA

¿Somos de los que damos las gracias en el trabajo día a día? ¿No? ¿Somos de los que llegamos al trabajo y no damos ni los buenos días? Pues sepa que dar las gracias tiene beneficios primero para usted y por último para la organización. Y sí: ¡¡¡Eso incluye agradecer el trabajo por el que se le paga¡¡¡

En cualquier otro ámbito de la vida damos las gracias para reconocer lo que otros hacen por nosotros: en casa, en la tienda y por la calle. Pero en el trabajo no.

Nos encantaría dar y recibir más gratitud¡¡¡ Pero nos reprimimos…

El trabajo es donde más horas pasamos y donde más necesitamos obtener resultados. Según un estudio de 2013 de la John Templeton Foundation, la gente es menos proclive a dar las gracias en el trabajo que en cualquier otro ámbito. Sin embargo, nos gustaría que hubiera gratitud en el trabajo: un 93% piensa que los jefes agradecidos tienen más probabilidades de tener éxito y sólo un 18% opina que la gratitud les hace débiles.

Todos lo hemos experimentado en nuestros lugares de trabajo. Y así queda reflejado en este estudio: Casi todos los encuestados piensan que decir “gracias” a los compañeros de trabajo les hace más felices. Pero cuando llega el momento sólo un 10% responde a ese impulso. El 60% dice que nunca expresa gratitud en el trabajo o quizá una vez al año.

Es mentira: NO trabajamos principalmente por dinero

La razón de estos datos puede estar en que no regalamos nada en el trabajo. Para muchos todo intercambio debe tener fundamento económico. Si dejamos un informe en la mesa del jefe a las 8 de la mañana no es porque tengamos buen corazón sino porque se nos paga por ello y las “gracias” es lo que nos ingresan en el banco a final de mes. El 35% de los encuestados sienten que cuando expresan gratitud a sus compañeros, pueden favorecer que se aprovechen de ellos: Cuando reconocemos que dependemos de los demás, nos sentimos vulnerables.

El resultado es un círculo de ingratitud arraigado culturalmente que puede tener terribles efectos en la moral y la cohesión en el trabajo. El salario es sólo una de las motivaciones del trabajo, ni siquiera la más importante. Trabajamos por respeto, el logro, el sentimiento de un propósito. Invertimos nuestras emociones en nuestro trabajo y el trabajo afecta nuestro estado emocional.

Dos hábitos sencillos y una cuestión a recordar para iniciar el círculo de gratitud

La mejor forma de empezar a recibir los beneficiosos efectos de la gratitud y que se vayan extendiendo por la organización es integrar en nuestro día a día dos sencillos hábitos:

  1. Escribir un diario de gratitud: Se trata de apuntar al final de cada día aquéllas cosas por las que nos sentimos agradecidos. Es importante que lo hagamos por escrito y que lo mantengamos en el tiempo. Mínimo un mes, aunque es fácil que queramos prolongarlo.
  2. Ponernos un objetivo de expresiones de agradecimiento: Cada día nos proponemos dar las gracias a un número de personas en acciones que pueden adoptar distintas formas: una visita personal, un correo electrónico o entregar tarjetas de agradecimiento.

Pero es muy importante recordar que no vale dar las gracias por todo¡¡¡ Es necesario hacerlo cuando sean reales y expresar nuestro agradecimiento de manera concreta, relacionándolo a una acción o hecho.

Aunque más adelante, en otro post, explicaremos otras herramientas para cultivar la gratitud, con estas sencillas costumbres preparamos el terreno para iniciar una cultura del agradecimiento.

Por sus efectos, el mayor riesgo es no empezar ya

La gratitud tiene efectos positivos para quien la da y quien la recibe. La que expresa el superior le enfoca hacia lo positivo, en lugar de quedarse bloqueado en aquéllo que no funciona, y hace que el colaborador se sienta valorado y autosuficiente. La gratitud acrecienta la confianza entre los empleados y les induce a ayudarse mutuamente. En un ambiente sostenido de gratitud, la gente aumenta su felicidad, satisfacción con la vida y resiliencia ante el estrés. Las personas entonces desean dar lo mejor de sí mismas, la traducción en resultados llega incluso en el corto plazo. Y, lo más importante, es la base para un rendimiento sostenible, aquél basado en las personas.

¿Podemos arriesgarnos a posponerlo? Seguramente hoy ha resultado un día difícil en el trabajo. Por eso es justamente hoy el día apropiado para empezar a dar las gracias¡¡¡

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Publicado elLiderazgo PositivoPersonas

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